viernes, 29 de abril de 2011

Qué larga es la noche

Es la noche el mejor momento para pensar, pensar en todo.

Es cuando te das cuenta de las estupideces que has hecho en el día y lo inconsciente que eras de ello... La valentía gana la batalla y te duermes pensando que al día siguiente lo harás, harás todo lo que por el día no serías capaz. Mentira... al día siguiente te volverás a acostar pensando que has sido un cobarde; y la vergüenza  vuelve a teñir tus mejillas. La rabia de poder y no ser capaz, la rabia del orgullo.

Es el momento perfecto para echar de menos; quizás por la delicadez de la noche, quizás por tu vulnerabilidad ante la oscuridad... Te acuestas pensando en esa persona, y te despiertas deseando haber soñado con ella... Un bonito sueño que calme las ganas de realidad.
Pero la realidad no es así, no es un bonito sueño.
.Dosis de realidad sin cura.

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